26/06/14

El Mundial: Juego limpio ...

 

 

 

JUEGO LIMPIO



¿Has estado en alguna oportunidad alentando a tu equipo favorito?

No sólo con motivo de la Copa Mundial, realizada en Brasil, sino en la ciudad donde vives, en cualquier encuentro de la temporada.

Es probable que puedas dejarte llevar por la pasión y la ansiedad que generas hacia tu equipo de preferencia, y no midas cuánto bien o mal se puede desencadenar en un cotidiano partido de fútbol. Las palabras, las actitudes, los hechos que muchas veces están acompañados de violencia y hostilidad.

Quizás convenga determinar cuál es el verdadero significado de un "encuentro". Es un acto de coincidencia en un punto de dos o más cosas. 

En un encuentro deportivo puede haber una misma coincidencia. Aptitudes, tales como inteligencia, destreza, habilidad, respeto, rendimiento y unidad, tanto en un equipo como en el otro, pueden apreciarse y valorarse para tener los resultados esperados.

Entonces más que un enfrentamiento con un adversario, en donde muchas veces oímos decir que juegan "contra" un equipo, podemos decir que juegan "con" él,  no solo en el sentido individual, sino porque juegan "con" el ánimo de que sea un encuentro expresando cualidades espirituales.

¿Por qué afirmamos esto? Porque ambos equipos y además quienes los van a alentar, son todos partícipes de la misma fuente, su gestor y patrocinador es Dios. 
Mary Baker Eddy como defensora de los derechos individuales de todos sin exclusión, alienta en su obra Ciencia y Salud: "Un único Dios infinito, el bien, unifica a los hombres y a las naciones; constituye la hermandad del hombre; pone fin a las guerras; cumple el mandato de las Escrituras: Amarás a tu prójimo como a ti mismo…"

Es importante apoyar cada evento y sentir que estás aportando algo que va más allá de un simple grito de aliento, sino también estás afirmando la naturaleza real de cada uno y por este motivo los resultados pueden sorprenderte.

El ingenio y hasta el buen humor son capaces de cambiar el rumbo de los acontecimientos, y si te sentís amargado porque tu equipo no está rindiendo como lo deseas, piensa que el juego es una oportunidad para que coincidan e intercambien valores como determinación, inteligencia, alegría e incluso salud.

Tal vez te sientas triste y desalentado ante una derrota, pero será importante que reflexiones, admitiendo lo que has aportado a tu equipo favorito al reconocer sus talentos espirituales por encima de lo que los identifica como profesionales.

Eso es esencial para sentirte que has avanzado en tu comprensión de la naturaleza genuina de cada uno y además sentir que te superaste en cuanto a tu fortaleza y salud mental.


¿Cómo te estás preparando para el próximo encuentro?


por: Elizabeth Santángelo


Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana para Argentina.
Facebook: Elizabeth Santángelo de Gastaldi
Contacto: Argentina@compub.org

 

 

 

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